2025-11-21 15:15:00
Siete de la mañana en punto y el primer silbatazo se hace presente. Los equipos que les tocó ese cruel horario ya están en sus respectivas canchas y los capitanes de cada escuadra son llamados a la clásica ceremonia de volado...las familias están en un rincón muertos de frío, pero vivos de ilusión viendo a sus cachorros llegar a esa mágica edad llamada juventud y además participando en uno de los eventos más importantes de la disciplina, un lugar donde no cualquiera llega.
Es México y se da una vez al año, el inicio del torneo nacional de tocho donde miles de jóvenes de toda la república se darán cita y donde miles de sueños comenzarán ahora el sueño de ser olímpicos.
El vaho sale de sus bocas en cada respiración y las manos se juntan frotándose enérgicamente para recibir ese pequeño momento de calor. Las telas que cubren sus cuerpos se dejan caer y decirse a sí mismo: "Ya estás aquí... Demuéstrales lo que puedes hacer", mientras por sus mentes pasan, a manera de flashazo, todos y cada uno de los momentos vividos para llegar a ese breve y mágico instante.
Momentos previos y con la luz todavía en penumbras, envueltos entre cobijas y sudaderas todos tuvieron que esperar formados un sencillo registro al lado de otros jugadores oponentes, los cuales se voltean a ver discretamente y cómo midiéndose… calándose, se escucha entre susurros "son los de Nuevo León. Allá están los de Baja"... Y mientras esto ocurre a la intemperie de unos crueles 2 grados centígrados.
Una vez registrados los jugadores comienzan las frías caminatas hacia las canchas. Con cada pisada Las plantas de los pies lo resienten. Cada equipo busca en sus mapas proporcionados por la organización del evento en la cual cancha les tocará participar.
Y así, de repente, dónde solo había un frío torturador, se llena de vida aquella tierra de ilusiones para darle vida al 12° Torneo Nacional de Tocho en México, organizado por la Federación Mexicana de Futbol Americano. Las delegaciones van llegando conforme sus horarios de juego hasta llegar el momento donde miles de personas juntas por la misma causa ríen, lloran, sufren y se emocionan. Es el "tocho flag"... Uno de los fenómenos deportivos más impresionantes por su crecimiento en lo que va de este siglo.
Las jornadas continúan y las historias personales se van desarrollando. Los padres de familia comienzan a ser factor con sus alimentos, con las palabras de aliento, con sus críticas hacia las planillas arbitrales. Con sus porras, Con su presencia... Cada jugador busca la aprobación de aquellos duros críticos. Y sus facultades físicas y disciplina los van poniendo en diferentes pedestales. Me llama la atención que aquellos rivales de cancha que se veían al amanecer de manera celosa, comienzan a saludarse al verse pasar por los andenes, en las áreas de comida, en el camino a los baños. En los estacionamientos.
Los días continúan, el evento toma madurez con cada partido, cada touchdown, cada intercepción y las historias se comienzan a entrelazar. La pelea por los primeros lugares y el pase a semifinales se convierte en las pláticas de cada grupo de participantes.
Para muchos las actividades terminaron en los primeros dos días de participación. Pero para un grupo selecto de atletas el torneo continúa y la emoción se acrecienta minuto a minuto.
Para algunos el sueño se volvió una pesadilla. Los nervios los traicionaron y quedaron eliminados. Para otros el torneo sigue y las grandes figuras comienzan a surgir... El destino hace su parte y de repente, de la nada, se comienza a escuchar un murmullo que hace eco "ya llegó Diana… Va a jugar en el de beisbol"... La gente comienza a acercarse a esa cancha (ubicada casi al final del deportivo) para presenciar ese encuentro. Y efectivamente. Ahí estaba, Diana... Diana Flores, la chica fenómeno que fue escogida por una de las ligas profesionales más importantes del mundo para que sea la cara que nos representa a nivel mundial. La NFL.
Ella con su calidad y sencillez se ha convertido en la imagen del flag football nacional a nivel mundial y ahora funge como nuestra embajadora a través del mundo. Su presencia llenó el lugar y al final del encuentro las niñas de otros equipos se acercaban a ella a manera de admiración, queriendo la foto del recuerdo, saludarla.
En pocas palabras "queriendo ser ella". Diana de manera decente, pero con poca experiencia para el manejo de masas y situaciones de ese tipo, saludaba... y se retiró pronto... El evento continuó y se acercaba el tiempo para que los jugadores de mayor nivel vieran el inicio de sus encuentros, en los cuales ya se verían a los muchachos aspirantes a un lugar en el equipo que nos representara en los Juegos Olímpicos a desarrollarse en Los Ángeles California del 14 al 30 de julio del 2028.
El nivel de juego simplemente impresionante. Precisión en rutas, coberturas, pases de primer nivel. Sueños de grandeza en cada jugada. En cada momento. La pasión al límite. Los aficionados que se quedaron a presenciar las finales estaban más que conscientes de que el evento estaba llegando a su fin y que este nivel de juego era un verdadero deleite para todos los apasionados al tocho, un regalo por haber llegado hasta ahí.
El evento terminó levantando el oficial el balón de juego al cielo en muestra del final del último juego de campeonato realizado.
¿Quién ganó y quién perdió? Creo que eso fue lo de menos... Todos ganaron al estar en ese lugar... Y las reflexiones e introspectivas estaban a flor de piel. Cada quien tenía su propia historia. Una historia que los acompañará para toda su vida. Los participantes comenzaron a abandonar lentamente ese recinto deportivo para dejarlo como aquella madrugada del primer día. Pero las emociones vividas en ese lugar se quedarán impregnadas en cada una de las batallas de juego.
Será misión de los próximos guerreros que lleguen en el 2026 a revivir esas emociones y sumar las suyas mismas, dándole así vida propia a este magno evento que está marcando generaciones enteras de jóvenes.
Y a lo lejos entre penumbras se veían siluetas de muchachos despidiéndose efusivamente... No importaba ya si eran de Baja o de Nuevo León, intercambiando teléfonos, prometiendo regresar, abrazándose y por qué, uno que otro romance escondido. La magia de la juventud.
Dios bendiga a cada uno de los participantes a este evento.
Y como cada columna. Yo me despido desde mi yarda, ahora con una bebida refrescante en mano y esperando las semifinales de nuestra Liga Mayor y a mis Steelers a ver a quien ponen de QB titular...
¡Hasta la próxima!
¡Viva México!
Desde mi yarda
Carlos Zambrano
UAM Xochimilco, Economía; ex jugador de liga mayor con las Águilas Reales, entrenador en todas las categorías del futbol americano nacional. Comentarista de televisión en empresas como SPR, Canal Once, Canal del Congreso y Máximo Avance. Co-fundador del portal tackleo.com y excolumnista en Diario Monitor. Aficionado a la cocina y al deporte de las tackleadas, un poco jugador, un poco chef, un poco entrenador, un poco escritor, de todo un poco… Pero todo con mucha pasión.